6 julio, 2020

Elegir la escuela para nuestro hijo

Luego de esta primera etapa maravillosa y a la vez algo agobante que nos trae convertirnos en madres y padres. Luego de esos primeros meses y ese primer año en el cual toda la familia finalmente logra adaptarse a la llegada del nuevo integrante y muchas de las tareas se han ido acomodando, arranca otra etapa…la búsqueda, en principio de un lardín maternal o de infantes y la elección de un colegio para nuestro hijo o hija. No es un tarea sencilla, pero tampoco imposible si tenemos en claro ciertos aspectos que son claves.

¿ Cuáles son las claves que debemos tomar en cuenta ante esta elección?

  • Conocer bien al niño/a : para saber en qué centro educativo podrá encontrarse más a gusto. Quien va a pasar gran parte de su tiempo en el colegio es el alumno/a. Por eso, conviene que los padres conozcan bien a su hijo y tengan en cuenta aspectos como, si es muy creativo, si tiene o no dificultad con los idiomas, si es muy sociable o más bien algo retraído, si necesita cierta educación específica….etc.
  • Asistir a entrevistas y visitar colegios: de esta manera se puede conocer de primera mano como es el colegio. Es la oportunidad de tomar contacto con el profesorado y el personal directivo, sobre todo con el quien será  el maestro/a del niño/a,  que puede explicar la filosofía con respecto a la formación de su alumnado, así como el tipo de instalaciones que hay en el colegio.
  • Considerar el método de aprendizaje y estudio que utiliza el colegio: Actualmente, están habiendo ciertos cambios de estilo de aprendizaje en muchos establecimientos escolares. Si bien no es algo muy naturalizado y generalizado, existen diferencias entre los métodos de enseñanza , la misión, los objetivos y el propio proyectivo educativo entre una escuela y otra. Aunque de momento son pocos los colegios abiertos a estos nuevos métodos, ya existen varios que incorporan formas de estudio en las que no hay exámenes, porque se da prioridad al ritmo de estudio de cada chico/a o se prioriza la creatividad y hacen hincapié en lo que es la exploración y el juego. Sin embargo, cada sistema educativo tiene sus ventajas y una buena opción consiste en un método mixto, donde se tomen las potencialidades del alumno/a en un entorno que aporte guía y estructura.
  • Tener en cuenta los recursos tecnológicos del colegio. Las nuevas tecnologías son una herramienta útil de aprendizaje con los niños en los centros escolares, pero en su justa medida, para evitar el riesgo de potenciar la tendencia del niño/a a enfrascarse demasiado tiempo con las pantallas, aislarse y no interactuar con otras personas. Cada vez es más importante el manejo de los programas informáticos, y aunque muchos hogares disponen de ordenador y conexión a Internet, es conveniente que los niños se familiaricen con el uso de las computadoras desde pequeños también en el ámbito escolar, ya que en casa el uso suele ser más bien lúdico. En casi todos los colegios existen ya aulas de informática con conexión a Internet, para que los alumnos puedan consultar información en la red para realizar sus trabajos escolares, e incluso se imparten clases de informática fuera del horario escolar. Pero la revolución ha llegado ya a muchas aulas en las que las pizarras han dado paso a las pantallas digitales interactivas, o incluso se usan las tablets como instrumentos educativos.

  • La cercanía del centro escolar:  éste es también un factor a tener en cuenta a la hora de elegir el colegio. Coincidir con amigos del barrio y evitar tiempo en desplazamientos son aspectos a considerar, pero sin perder de vista otras cuestiones, como el método pedagógico. El lugar donde se encuentra ubicado el centro escolar también es importante, aunque no debe determinar la elección. Si está cerca del domicilio familiar resultará muy cómodo porque evitará que el niño tenga que madrugar más de lo necesario, además de la pérdida de tiempo que suponen los desplazamientos, como mínimo, dos veces al día. Otra ventaja es que muchos de los amigos que haga el niño en el colegio, posiblemente vivan en los alrededores, por lo que resultará más fácil mantener el contacto fuera del horario escolar. En caso de que no esté cerca de casa, tiene que estar bien comunicado o disponer de transporte escolar, ya que los horarios laborales impiden a muchos padres llevar a sus hijos al colegio.
  • ¿Colegios bilingües? No siempre es la mejor opción para el niño/a:  La oportunidad de aprender un segundo idioma con un método bilingüe puede resultar enriquecedora, pero no siempre es así. Si el niño/a tiene dificultades para aprender a leer y escribir, introducir un nuevo idioma puede crearle dificultades a la hora de seguir el ritmo de aprendizaje del aula.
  • El número de alumnos por aula y el vínculo que el profesor/a establece con los niños:  estos son factores a tener en cuenta a la hora de decantarse por una institución educativa. La relación que se crea entre los maestros y los alumnos influye en el proceso de aprendizaje del niño/a, así como el hecho de que no haya masificación en las aulas. Una menor cantidad de alumnos (que no supere los 25), por ejemplo, implica una atención más «personalizada». En aulas que poseen más de 30 estudiantes, queda claro que implicará mayor autonomía e independencia por parte del niño/a.
  • Las adecuadas instalaciones: un amplio patio (o varios), cubierto y descubiertos,  espacios lúdicos como las hamacas, calesitas, trampolines, áreas deportivas, gimnasios, SUM, biblioteca o laboratorio también es una cuestión a tener en cuenta a la hora de elegir el colegio, que debe ser un lugar donde no solo adquirir conocimientos académicos, sino también donde interactuar, jugar y explorar. En el caso del comedor, el estado higiénico y el mantenimiento de las instalaciones es todavía más importante. El menú debe ser adecuado a las necesidades nutricionales de los niños, y los padres deben estar informados de lo que comen cada día para que la cena sea variada con respecto a la comida. Los niños más pequeños deben estar vigilados por adultos y, a ser posible, en un comedor aparte. También los más mayores deben estar controlados por un adulto que compruebe que se alimentan de forma apropiada.
  • Un colegio donde se fomente la creatividad: resulta enriquecedor para los alumnos, que se pueden beneficiar de talleres de pintura, teatro, danza o música que se incluyan dentro del plan de actividades extraescolares del centro, con la consiguiente facilidad para encajar horarios para niños y padres.
  • Una escuela donde se contemple la prevención de situaciones de bullying o acoso escolar: es una cuestión importante a tener en cuenta al elegir el colegio de nuestros hijos. Es aconsejable preguntar en el colegio qué postura manteienen frente a esta problemática.

Se pueden realizar preguntas del tipo:

  • ¿Existe algún programa de prevención del acoso?
  • ¿Qué formación tiene el profesorado sobre temas de bullying?
  • ¿Cuántos casos se han solucionado y cómo?
  • ¿Qué se hace con la víctima, el agresor y el grupo?

Si no saben, no contestan o dicen que en su centro no hay acoso es un indicativo de que el colegio carece de pautas de actuación ante estas situaciones. Alrededor de un 80% de los casos de acoso escolar acaban con el cambio de escuela por parte del alumno que sufre la situación de bullying. Nadie debería cambiar de colegio debido al acoso y, en todo caso, tendría que ser el agresor quien se fuera. Sin embargo, casi siempre se opta por la solución más injusta, que es la de la marcha de quien sufre el maltrato.

Cuando uno elige el Jardín de Infantes

Es importante tener en cuenta quién recibe a los papás cuando llegan a la entrevista. Es diferente ser entrevistado por la secretaria, a que lo haga la persona que lidera el proyecto; creo que ésta es la manera más genuina de transmitir el proyecto educativo. Y justamente, uno tiene que conocer, escuchar y evaluar a quien lidera. También, es importante ver cuánto tiempo se le da a la entrevista: si es el que la pareja de padres necesita o es un tiempo «apurado». No debe haber un tiempo fijo, sino adaptarlo a las necesidades de cada madre y/o padre.

Cuando uno elige la Primaria, hay una variable más importante a tener en cuenta : el perfil de su hijo. Cada día uno va descubriendo aspectos que hacen a su modalidad particular, y esto que se va construyendo, que va cambiando, define el perfil. El hecho de no haber elegido la Primaria cuando tenía 2 años, da la posibilidad de buscar el lugar atendiendo no sólo a la concordancia con los valores familiares sino a la particularidad del niño/a. La escuela es una buena parte de la vida de los chicos, pasan muchas horas allí, y si el colegio no le ofrece algo que tiene que ver con el deseo, o la modalidad de ese chico, pueden aparecer situaciones conflictivas ligadas al rechazo o incluso a la ausencia del deseo de aprender en la escuela.

Los profesores: el nivel de formación que alcanzan los alumnos de un colegio está directamente relacionado con la calidad del profesorado y la metodología didáctica del centro. Todos hemos tenido profesores que hacían amenas y fáciles hasta las asignaturas más áridas, que conseguían que un alumno inclinado por las letras se apasionara de repente con las matemáticas. Hablar con los profesores puede dar una idea sobre su formación, carácter y actitud ante los alumnos. También se pueden pedir datos al director del centro y, lo más práctico, recabar información de los padres de alumnos que hayan estudiado con los mismos profesores.

El prestigio: que el centro tenga buena fama y una sólida trayectoria es algo que hay que valorar, pero siempre actualizando la información y preguntando su opinión a personas que hayan estudiado allí (si es lo suficientemente antiguo), o a los padres de los alumnos actuales. La estabilidad del profesorado suele ser un buen indicio, pero hay que comprobar que la gestión del colegio es flexible y capaz de adaptarse a los cambios que se consideren beneficiosos para los alumnos.

El ideario del colegio: Aunque no es imprescindible, sí es conveniente que exista una cierta afinidad entre los principios y valores que inculca el centro a los alumnos y la forma de pensar de los padres y lo que estos desean para sus hijos. No hay que olvidar que en el colegio no sólo se imparte cultura, también cumplen la función de transmitir a los alumnos una serie de valores y normas sociales, completando la educación que estos reciben de sus padres. Los conocimientos que recibe el alumno son cada vez más amplios y abarcan materias como hábitos saludables, educación sexual, medio ambiente, valores morales, consumo responsable, etcétera. En este contexto, también es importante decidir si se desea un centro laico o religioso.