20 febrero, 2020

El tiempo de ocio y los pasatiempos en los niños

Los beneficios psicológicos de los pasatiempos (actividad de entretenimiento u ocio que implica un tipo de desafío mental), cuenta con el apoyo de diferentes estudios. Si bien son muy importantes en los adultos, para los niños es algo primordial y básico y los adultos debemos promover esta conducta entre los más chicos. Hay que recordar que la capacidad del niño para gestionar la atención es muy limitada.

Con los años, esto va madurando y el control aumenta. Por otro lado, todos poseemos la capacidad de reforzar o potenciar estos avances con diferentes estrategias. Según nos hacemos mayores, podemos perder cierta capacidad de diversión. De alguna manera, interiorizamos que el tiempo no productivo es una especie de pérdida de tiempo. Así, caemos en una especie de obsesión, por la que siempre tenemos que realizar actividades para el bienestar del yo futuro, sacrificando gustos y deseos del tiempo presente. Sin embargo, la ciencia demuestra que estamos equivocados al considerar lo ‘divertido’ como algo secundario y solo centrado en el tiempo libre. Gozar de una buena salud implica incluir diversas actividades placenteras. Las aficiones son excelentes para mejorar el estado psicológico y físico de los niños -igual que el de los adultos-.

Beneficios que tienen los pasatiempos

  • Reduce los niveles de estrés: el estrés que se le puede provocar al niño por el exceso de tareas y obligaciones disminuye con los pasatiempos y los ratos libres dedicados al ocio. De hecho, en adultos se demuestra la misma tendencia, pero, además, también disminuye la propensión a la depresión.
  • Disminuye el riesgo de padecer problemas psicológicos: los pasatiempos, utilizados de manera habitual, favorecen una reducción de los problemas y un mayor equilibrio psicológico. Estos factores desembocan en lo que se considera felicidad. Por eso son tan importantes las aficiones.

  • Mejora la socialización: la socialización infantil es importante a partir, sobre todo, de los 6 o 7 años, cuando sus iguales se convierten en figuras básicas de su desarrollo como individuos. En este caso, los pasatiempos son excelentes, en especial, cuando constan de actividades que requieren de la participación de otras personas. Por eso, los pequeños desarrollan su círculo social y amplían sus amistades, ya que, durante el tiempo de entretenimiento, se muestran más receptivos a nivel emocional.
  • Favorece conciliar un sueño reparador: los niños, gracias a los pasatiempos, pueden dormir mejor. De hecho, según el estudio citado, solo aquellos pequeños que no tenían mucho tiempo libre mostraban problemas para concebir el sueño y disfrutar de un buen descanso.
  • Fomenta un mayor rendimiento escolar:  gracias al tiempo libre y la diversión con el uso de pasatiempos, los niños demuestran una mayor capacidad de concentración, aumentando también su productividad a nivel académico. Los chicos se recuperan mejor de las exigencias escolares, ganan en motivación para aprender nuevas habilidades, desarrollan una capacidad creativa más positiva y se muestran más colaboradores con el resto de la clase y de compañeros, profesores y maestros.
  • Contribuye a la felicidad: en lineas generales, muchos expertos concluyen que los pasatiempos son instrumentos perfectos para generar mayor felicidad. Gracias a estos entretenimientos durante el tiempo libre, los niños llenan de sentido sus vidas, logrando un desarrollo más satisfactorio y una existencia mucho más plena.

Por lo tanto, sería positivo identificar los pasatiempos favoritos de nuestros hijos/as e incentivarlos para que hagan uso de su tiempo de ocio. Jamás debemos pensar que son una forma de malgastar el tiempo. De hecho, estas desconexiones son actividades fantásticas que potencian las habilidades de los chicos y que tienen recompensas muy claras, como hemos comprobado.