5 abril, 2020

¿Cómo le enseño a mi hijo a que piense positivamente?

Mantener la mente pensando en positivo de continuo, resulta una compleja tarea hasta para un adulto. Para lograrlo es necesario reeducar la mente, ya que no solo se debe elegir el pensamiento positivo y desechar los negativos, sino que también debe aprender a actuar consecuentemente para poder alcanzar las metas. Los niños necesitan conocer estrategias para aprender a pensar en positivo desde temprana edad y con esto, brindarles una valiosa herramienta que los ayude en su desarrollo.

Cuando un adulto enfoca su atención en la conversación mental –o el soliloquio de sus pensamientos- descubrirá que los pensamientos que emergen son de mayor densidad que los que se expresan en voz alta normalmente. Lo malo es que, muchas veces no se trata de pensamientos positivos sino marcas de culpa, preocupaciones, etc. Todos tenemos pensamientos negativos y dudas. Sin embargo, el exceso de negatividad puede anular cualquier esperanza familiar que pudiera haber sobre alcanzar sus diferentes metas. En otras palabras, nuestras acciones están basadas de acuerdo a nuestros pensamientos. Si la forma en que se piensa es positiva, comenzarán a cambiar –para bien– las acciones que se tomen.

Estrategias para enseñar a los niños a pensar en positivo

  • Evitar temas negativos innecesarios: Debemos moderar las conversaciones que mantenemos dentro de casa. ¿En qué forma la estamos orientando? ¿Son positivas o pesimistas? ¿Hablamos de construir o destruir? Lo primero que debemos hacer es descubrir detalles como estos. No será sencillo lograr un cambio en positivo sin conocer a profundidad los pensamientos diarios. A veces, el verbo se vuelve negativo con el paso del tiempo producto de haber sido minado con tanta desesperanza, entre otras experiencias que se quedaron grabadas en la mente de muchos adultos desde que eran niños. Veremos que nuestra voz interna a menudo se está evaluando diciendo cosas como «soy demasiado lento», o «me es difícil aprender». Cada vez que veas a alguien de la familia diciendo que no puede, invitalo a intentarlo y transmitíle el coraje suficiente para que se atreva a realizar cualquier tarea. La historia ha demostrado que la mayoría de las personas que logran éxitos en sus vidas es porque se atreven a realizar trabajos o tareas difíciles, sin rendirse.
  • Siempre afirmar en positivo: por lo general, toda afirmación suele ser una expresión positiva, corta, creíble y focalizada, que al repetirla a lo largo del tiempo, abre nuevos caminos en el subconsciente, creando así la posibilidad de desarrollar un nuevo orden de pensamientos. Las afirmaciones son una herramienta muy importante, se deben repetir en voz alta, con sentimiento y real intención para que funcionen. Simplemente leerlas no ayuda de mucho a menos que realmente se sienta lo que se está diciendo. Enseñá a tus hijos a decir afirmaciones, entre todos se pueden crear algunas frases que los motiven como familia.
  • Elaborar guiones positivos: esta estrategia es sencilla: inventá una historia con un buen final feliz, que sea motivadora y que te fluya como el guión de una película. La coherencia es lo de menos, lo importante es que te haga sentir bien. Mientras más tiempo le puedas dedicar a la escritura de tu historia feliz será mejor. Realizarlo en familia. El límite para la imaginación no existe aquí, podemos hacer una historia que cuente cómo se cumplen todos nuestros objetivos y los de la familia. Elaborar guiones positivos ayudaa internalizar nuestras metas y sueños, como si fuera algo logrado. Eso desbloquea la mente de manera efectiva. Y, también le enseñamos a los chicos a tener pensamientos positivos.

  • Alejar toda influencia negativa: es muy importante identificar factores externos negativos en la familia que estén limitando el desarrollo. Si no tenés el cuidado suficiente y permitís que estas influencias te afecten o impacten, comenzás a adoptar sus pensamientos como propios sin notarlo. Por lo tanto, lo mejor es estar alerta a las influencias negativas externas y muchas veces hasta internas. Generalmente, estas influencias vienen de conocidos disfrazados de amigos. Conviene limitar la exposición a este tipo de personas lo más que se pueda y evitar discutir nuestros planes o metas con ellos. Es importante buscar que tu familia esté rodeada siempre de gente sana a nivel emocional, que con su buen pensamiento motiven a tomar acciones positivas.
  • Los mensajes son en tiempo presente: No sobrecargues tu mente de planes y cosas del futuro, mucho menos lo hagas con cosas del pasado que ya no podés modificar porque eso es torturarte y no genera nada positivo. Además, cuando menos lo imaginás te podés encontrar apabullada con todas las cosas que necesitás hacer para cumplir tus objetivos y así, tu mente se atrapa en un sin fin de preocupaciones. Enfocáte siempre en los pasos que podés tomar en el presente, nada de atrasarse o adelantarse, todo debe ser “aquí y ahora”. Cambiá tu discurso interno, dejá de lado la ansiedad del futuro y pasá a tomar acción sobre tu presente. No podemos controlar lo que ocurra en el futuro, pero si podemos tomar los pasos necesarios en el «ahora» que, luego te permitirán tener un mejor «mañana». Tomar estos pasos requiere focalizar tus pensamientos en el Hoy y Ahora.

Nunca debemos olvidar que nuestra manera de actuar y pensar es siempre un modelo para nuestros hijos. Si como padres somos capaces de ser positivos en la vida, ellos aprenderán a ver las cosas positivamente también.