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Las ventajas que trae retrasar el corte del cordón umbilical

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Retrasar el corte del cordón umbilical significa que se haga el pinzamiento y el corte del cordón umbilical de manera inmediata al nacimiento del bebé, sino que se esperará unos minutos (idealmente, hasta que deje de pulsar o de latir) asegurando con ello que el bebé recién nacido sigue teniendo un suministro de oxigenación y sangre directo de la madre en lo que regula su adaptación al ambiente fuera del útero en los minutos después de nacer.

Algunos beneficios de retrasar el corte del cordón umbilical:

  • Reducir el riesgo de hemorragia posparto en la madre.
  • Mantener la oxigenación en el recién nacido, lo que es una segunda fuente de oxígeno además del que recibe al respirar en caso de que algo falle, pues los pulmones a veces toman tiempo para funcionar al momento de nacer.
  • Cortar el cordón una vez que deja de latir permite un desprendimiento natural de la placenta que recibe la señal de que su función para mantener con vida al bebé ya no es necesaria.
  • Garantiza que la placenta siga insuflando sangre en el cuerpo del bebé mientras que el cordón no deje de latir, lo que ayuda a mantener con vida al bebé en caso de una complicación al nacimiento.
  • Reduce el riesgo de que el bebé padezca anemia o un déficit de reservas de hierro.
  • Permite el contacto inmediato piel con piel entre mamá y bebé durante los instantes siguientes al nacimiento.
  • Resulta especialmente importante en los bebés prematuros dejar que el cordón umbilical deje de latir por si mismo antes de pinzarlo y cortarlo.

El cordón umbilical está diseñado naturalmente para dejar de latir por si mismo una vez que el bebé ya no requiere su apoyo, incluso si no se cortara, el tejido se seca y se necrosa hasta desprenderse solo.

Los beneficios son evidentes. Existe también información opuesta sobre que el pinzamiento y corte tardío del cordón umbilical pueda causar policitemia en el bebé: trastorno en el cual hay demasiados glóbulos rojos en la circulación sanguínea, también denominada plétora (aumento excesivo de sangre). En su caso, los bebés pueden tener dificultad para respirar y sus corazones y vasos sanguíneos no pueden compensar la cantidad adicional de sangre con lo cual se produce un exceso de bilirrubina que a su vez puede provocar ictericia, la coloración amarillenta de la piel, los ojos y las membranas mucosas. En estos casos siempre es recomendable observar la evolución del bebé, sin embargo no hay evidencia científica suficiente para afirmar que el pinzamiento tardío del cordón causa policitemia y sí sobre que algunos otros antecedentes de salud materna la provocan.

También se ha vuelto un momento ritual el corte del cordón para que el papá intervenga en el mismo, sin embargo; por encima de su significado emotivo para separar al bebé de su mamá, resulta muy importante analizar toda la información disponible antes de tomar una decisión cuando ello es posible. Hacernos cargo de lo que lo que sucede en el nacimiento de nuestros hijos nos pone al frente, cada uno de nuestros hija solo nace una vez y está en nosotros brindar y resguardar las mejores condiciones para que ello suceda.

Conversar con el obsetra, con el pediatra, incluso con la partera sobre éste y otros procedimientos es un derecho y es un deber. No existe una definición que determine cual es el mejor momento para pinzar y cortar el cordón umbilical del bebé, pero regresar al instinto y al sentido mamífero nos puede dar una idea razonable y natural para decidirlo en cada caso, siempre considerando tomar decisiones informadas.

Este tema siempre debe abordarse con el pediatra o con el especialista que atenderá el parto y , lo recomendable es hacerlo en una cita prenatal previa al nacimiento para estar de acuerdo. Es un punto que puede incluirse en el plan de parto.