Home » Embarazo » Como tratar las náuseas y vómitos en el embarazo

Las náuseas y vómitos en el embarazo son síntomas comunes que acompañan a muchas mujeres durante el periodo de la gestación, especialmente durante los tres primeros meses de embarazo o primer trimestre. Se considera que hasta el 80 % de las mujeres embarazadas sufre estos síntomas en mayor o menor grado. Generalmente, suelen aparecer por la mañana y disminuir según va pasando el día. No obstante, en cada mujer se manifiestan de una manera diferente. Por lo general, suelen desaparecer alrededor de la semana 20 de gestación, aunque, en algunos casos excepcionales, se mantienen a lo largo de todo el embarazo.

Las náuseas y vómitos en el embarazo tienen su origen en los cambios hormonales que se producen durante esta etapa de gestación. Aunque sus causas no se conocen exactamente, se cree que se debe principalmente, al aumento en la concentración de dos hormonas: Hormona gonadotropina coriónica humana (hCG y los estrógenos. También, otras hormonas contribuyen a estos síntomas. Un ejemplo es la ralentización de los movimientos peristálticos del intestino provocados por el aumento de progesterona, que también influyen en la génesis de los síntomas gastrointestinales. Un caso extremo de estos síntomas es la hiperemesis gravídica. Es un trastorno grave que se caracteriza por la presencia de vómitos intensos y persistentes. Puede llevar a la deshidratación y al adelgazamiento. En estos casos, es necesario un tratamiento médico que reajuste el equilibrio electrolítico del organismo.

¿Cómo hacer frente a las náuseas y vómitos en el embarazo?

El tratamiento fundamental para combatir o aliviar estos síntomas es realizar algunos cambios en los hábitos alimenticios, como pueden ser:

  • Ingerir pequeñas cantidades de comida cada poco tiempo. Es decir, hacer comidas más pequeñas pero más frecuentes, aproximadamente 5 o 6 veces al día. El objetivo es evitar que el estómago quede completamente vacío en algún momento a lo largo del día.
  • No esperar a tener hambre para comer.
  • Comer alimentos suaves que se digieran bien, como pueden ser arroz, plátano, manzana, pan tostado, cereales, etc.
  • Evitar las comidas pesadas y muy ricas en grasas y especias.
  • Masticar bien y reposar tras la comida, antes de tumbarse.
  • Comer un tentempié antes de levantarse de la cama por la mañana, como pueden ser un par de galletitas saladas.
  • No beber mucho líquido de golpe, sino pequeñas cantidades cada poco tiempo.
  • Tomar bebidas carbonatadas o ligeramente azucaradas, ya que suelen sentar mejor.
  • Evitar el café, así como el alcohol y el tabaco.
  • Evitar olores fuertes o desagradables.

Tratamiento farmacológico

Actualmente, para los casos más graves de náuseas y vómitos, especialmente durante la primera parte del embarazo, existe una alternativa farmacológica que el especialista puede considerar: el fármaco Cariban. Según su ficha técnica, está indicado para el tratamiento de los síntomas de náuseas y vómitos del embarazo en adultos, cuando estos no hayan respondido a otros tipos de tratamientos más conservadores. No se puede utilizar en todas las mujeres, por eso tiene que ser el médico el que lo prescriba cuando lo vea necesario y considere que el riesgo es menor que el beneficio.

Especialmente, está contraindicado en pacientes que presenten:

  • Asma y problemas respiratorios.
  • Alteraciones cardiovasculares.
  • Hipertensión arterial.
  • Alteración de la función hepática o renal.

Su composición combina dos compuestos diferentes en una forma farmacéutica de cápsulas de liberación modificada y de administarción oral. Estos compuestos son:

  • Doxilamina succinato: es un derivado de la etanolamina, un antihistamínico de primera generación. Su mecanismo de acción principal es el bloqueo de los receptores colinérgicos centrales y H1.
  • Piridoxina hidrocloruro: se trata de la vitamina B6, una vitamina hidrosoluble que actúa como cofactor enzimático en muchas reacciones del organismo.

Generalmente, los efectos adversos de este fármaco son similares a los que se producen de forma habitual en el tratamiento con antihistamínicos sedantes.

Las reacciones adversas más frecuentes en el tratamiento con Cariban son:

  • Somnolencia.
  • Efectos anticolinérgicos, como: Sequedad de boca, Estreñimiento, Retención urinaria, Visión borrosa, Aumento de la secreción bronquial.

Los estudios realizados con este fármaco aseguran su eficacia y su seguridad en el tratamiento de las náuseas y vómitos en el embarazo. También, lo demuestra así su amplia experiencia clínica. No obstante, no hay que olvidar que se trata de un fármaco y, como tal, debe ser prescrito por el médico. En ningún caso se debe recurrir a la automedicación. La gestación es un proceso que debe ser controlado por el especialista para evitar complicaciones no deseadas.

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