25 octubre, 2021

Como proteger a los chicos del grooming

Varios países reportaron una suba en los casos de acoso sexual a menores y la Argentina no es la excepción. ¿Cómo podemos cuidar a nuestros hijos/as? ¿Cuáles son las claves que podemos aplicar?

Las medidas de aislamiento preventivo, social y obligatorio, para prevenir los contagios de coronavirus, dieron lugar a otros problemas, como el crecimiento del grooming, el acoso sexual a menores en Internet, algo que se dio en varios países en el período de cuarentena. Es una problemática global que también afecta a nuestro país. En la Argentina, las denuncias por casos de grooming aumentaron en un 30%.

Los criminales siempre buscan nuevas plataformas para encontrar víctimas, y una de las opciones ahora es TikTok. El acoso y la búsqueda de menores también llegó a la red social preferida de los más jóvenes. En el último tiempo se popularizaron diferentes hashtags o palabras clave que buscan que los chicos salgan de esa red social para llegar a contenido para adultos en otras plataformas. No tiene que ver con casos de pedofilia, pero sí con contenido pornográfico. También, puede ser la puerta de entrada a un diálogo entre un adulto y un menor, algo que podría devenir en un caso de acoso o grooming.

Los ciberdelitos en la Argentina crecieron un 500% durante la cuarentena. Se reportaron casos de grooming, explotación sexual infantil y difusión de imágenes íntimas entre los delitos más frecuentes. En España por su parte, la Guardia Civil detectó un crecimiento del 507% en el tráfico de videos pedófilos. Los delincuentes informáticos están aprovechando la desesperación de la población para lograr sus objetivos. Para ello, están creando apps maliciosas, webs y campañas falsas vía mail, mensajes de texto y WhatsApp.

Todo esto hace que sea fundamental generar espacios para desarrollar campañas de educación y concientizacion digital. Es fundamental también instar a los gobiernos, empresas y organizaciones a brindar este tipo de contenidos para que entre todos podamos minimizar los riesgos.

Los delitos como el grooming (acoso y abuso sexual de niños/as y adolescentes por medios cibernéticos) no son nuevos, aunque a cada hora se tecnifican y especializan más a partir de los cambios de comportamiento de las sociedades y las tecnologías. La Ley de Grooming, aprobada en 2013, tenía un problema grave. Una de las críticas más importantes que se le habían hecho fue que no se lo consideraba como un delito de acción pública, sino que requería de una denuncia previa por parte de la víctima, familiares y o tutores para promover la acción penal. En el año 2018, fue modificado el art. 72 del Código Penal y subsanada esa necesidad imperiosa, la cual dificultaba que los casos de grooming llegaran a investigarse. A partir de la aprobación de esa norma, la denuncia ya puede ser iniciada por cualquier persona y el Estado.

Como proteger a los chicos del grooming

En estos momentos de tanta conectividad y necesidad de atención, es aún más importante poner el foco en lo que hacen los chicos en Internet, recordar que el mundo digital es una extensión del mundo físico y deben ser traslados los mismos consejos para evitar o al menos minimizar los riesgos, saber con quién habla, de qué habla, con qué se entretiene en las redes.Como padres no hace falta ser expertos en tecnología, ni siquiera saber utilizar las mismas herramientas, sino trasladar los mismos consejos, si va a hablar con un extraño durante un juego de fútbol solo se habla de eso, no se comentan cosas personales como composición familiar, donde vive, horarios, etc. Al igual que es importante saber que este tipo de situaciones se pueden dar en cualquier plataforma que posea chat o medios de comunicación (juegos en línea, redes sociales, foros, etc.)

Es importante acompañar la maduración de los más pequeños sobre todo en el uso seguro de la tecnología, y esto se puede lograr a través del uso de sistemas de control parental, donde los adultos responsables de los menores pueden monitorear el uso y tipo de aplicaciones que realiza el menor.

  • Concientizar a los menores sobre los peligros de la red. El primer paso para evitar inconvenientes es conocer los riesgos a los cuales pueden enfrentarse los menores. Por ello, educar en este tema y saber la manera en la que pueden afectarlos, pero sobre todo cómo evitarlos, resulta fundamental para su protección.
  • Acompañar el acceso de los niños a Internet y sus publicaciones. Es importante conocer lo que publican y orientarlos para que eviten brindar información personal y privada, como puede ser su dirección, teléfono o el nombre del colegio al que asisten. De la misma manera, evitar la comunicación con personas desconocidas es otra medida de seguridad.
  • Mantener un diálogo abierto entre padres e hijos. Una conversación libre y fluida entre padres e hijos contribuye a que los niños sientan la familiaridad necesaria para recurrir a un adulto en caso de ser necesario. Establecer una relación de confianza es quizá el punto más importante para tratar los problemas.
  • No prohibir. Los niños de cierta edad deben poder usar Internet, pero con supervisión por parte de los padres de las aplicaciones y plataformas que utilizan.
  • Utilizar soluciones de seguridad en las computadoras. Las herramientas tecnológicas juegan un papel importe en la protección de los equipos, la información y por ende, de los usuarios. Con el uso de una solución de seguridad se protege la computadora de programas informáticos maliciosos y ciberdelitos, además de que este tipo de herramientas también cuentan con opciones de control parental, que permiten filtrar sitios y contenidos potencialmente peligrosos para los menores de edad.