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¿Qué pasa si tengo hipotiroidismo después del parto?

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El hipotiroidismo en el posparto se produce por un desequilibrio en las hormonas tiroideas. Se da en diferentes etapas de la vida y las mujeres tienen mayor propensión a padecerlo. Durante los meses posteriores al posparto suele confundirse con otros síntomas propios del puerperio. Sin embargo, es importante realizar un correcto diagnóstico para acceder al tratamiento adecuado.

La tiroiditis post¡parto es la inflamación de la glándula que se da después de tener un bebé. Consta de dos fases diferenciadas:

  • La primera etapa se caracteriza por hipertiroidismo.
  • Después, de no ser tratada bien la situación, se llega al hipotiroidismo, el cual también es posible de curar.

No están muy claras las causas exactas por las cuales las mujeres enferman de hipotiroidismo posparto. Sin embargo existen algunos factores que aumentan los riesgos de las recientes mamás como ser :

  • Mujeres con antecedentes de disfunciones tiroideas. Aquellas mamás que han tenido hipertiroidismo tienen mayores posibilidades de un cambio en la producción de TS necesaria. El organismo sufre diferentes transformaciones en su funcionamiento hormonal. Mujeres con Diabetes 1 u otras enfermedades autoinmunes alteran la producción de hormonas. Se pasa de una deficiencia a un exceso de hormonas que termina en hipotiroidismo posparto. Además, son atacadas de forma directa a las defensas de la tiroides.
  • Deficiencia de yodo. Este mineral es fundamental para el equilibrio en el funcionamiento de la glándula tiroides. Se consigue a través de ciertos alimentos y en el mismo ambiente. Existen medicamentos y productos tóxicos que afectan la incorporación del mismo.

Hay algunos alimentos e ingredientes que es preciso evitar para no caer en riesgos importantes:

  • Leche de soja.
  • Rábanos, coles y similares que interfieren en el transporte de hormonas tiroideas.
  • Carnes o lácteos con grasas.
  • Alimentos en contacto directo con plásticos calientes cuya toxicidad afecta a la calidad de yodo.
  • Productos que procedan de zonas tratadas con fertilizantes u otros productos tóxicos.

Estas medidas son recomendadas incluso cuando no se ha detectado la presencia de hipotiroidismo. Es una buena manera de prevenir la enfermedad en mujeres con mayor riesgo por sus antecedentes.

Cada persona puede manifestar diferentes síntomas ante la presencia de hipotiroidismo. Se recomienda que al padecer uno o varios de ellos se sometan a una prueba para descartar; generalmente, las mamás primerizas no le dan importancia al pensar que es propio del estado actual. Incluso es muy fácil caer en la creencia de que se está transitando una depresión postparto. Por tal motivo es tan relevante hacer una consulta y los análisis pertinentes para el diagnóstico.

Estos serían los síntomas claros de que se está ante una situación de hipotiroidismo en el posparto:

  • Fatiga constante o falta de energía.
  • Dolores musculares y articulares.
  • Calambres.
  • Dificultad para recuperar de peso.
  • Aumento de peso inexplicable.
  • Retención de líquidos que se manifiesta con inflamación en manos y pies.
  • Alteraciones en la regulación de la temperatura corporal. Por lo general, se manifiesta con intolerancia al frío.
  • Desequilibrios en el metabolismo.
  • Digestión lenta acompañada de estreñimiento.
  • Pérdida de cabello.
  • Olvidos de los hechos más inmediatos, tropiezos inexplicables que suelen relacionarse con el cansancio propio del momento.
  • Nerviosismo, tendencia al llanto, cambios frecuentes en el estado anímico que dificultan las relaciones interpersonales.
  • Dolor de cabeza, sensación de pesadez.
  • Menor cantidad de producción de leche materna.

Tratamiento

Una vez diagnosticada la enfermedad, con un análisis de sangre que determina la cantidad de T3 y T4, el tratamiento es sencillo. Se indica el consumo de hormonas tiroideas para recuperar los niveles necesarios. Estos suplementos en ningún modo afectan la salud del bebé. La dosis puede ajustarse de forma periódica, por lo que es necesario el control médico. Además, es importante acompañar con dietas especiales que favorezcan la circulación de las hormonas y, en especial, se trata de evitar alimentos o fármacos que obstruyan el transporte.