Entre los padres que se fueron enterando de la formación de la Asociación Argentina para el Síndrome de Tourette (AAST), como se denomina este trastorno neurobiológico que causa los tics, surgió una preocupación en común: cómo hacer que sus hijos puedan superar en la escuela los llamados de atención o las burlas de sus compañeros. Se aconseja a los maestros a que dejen que estos chicos expongan su problemática frente a sus amigos/as y, de esta manera, ayudar para evitar que los afectados sufran del tan conocido y alarmante bullying. Hay que tomar en cuenta que estos tics no son una estrategia de los chicos para llamar la atención en el aula, sino un síntoma involuntario y crónico.

- Tener paciencia : no reaccionar con enojo a los movimientos o los ruidos de los tics.
- Reducir el estrés : dejar que el alumno salga brevemente de clase para “liberarse” de los tics y no acumular tensión.
- No acosar : trabajar con las familias y los alumnos para comprender el síndrome de Tourette y evitar el bullying.
- Evitar la exposición : tratar de no hacerlo hablar delante de la clase, para leer o dar un examen oral.
- Tener consideración : dejar que el alumno con síndrome de Tourette haga los exámenes en una sala aparte.
- Adaptación : darle tiempo para que pueda copiar del pizarrón o hacer los deberes.
- Administración del tiempo : asignarle tiempo de trabajo breve, pero intenso, con interrupciones para cambiar de tareas.
- Tests frecuentes: es conveniente darle deberes cortos, pero complementarlos con pruebas o comprobaciones frecuentes.