Menú Cerrar

¿Cómo supero el sentimiento de soledad después del parto?

google.com, pub-7666417097156588, DIRECT, f08c47fec0942fa0

Generalmente, traer al mundo un bebé deseado es significado de inmensa alegría y felicidad. Sin embargo, los primeros meses tras dar a luz son los más duros y no siempre son los más felices para algunas mamás, y la soledad suele invadirlas de manera abrumadora. Si no se cuenta con los recursos necesarios y el apoyo suficiente puede desembocar en un posparto difícil.

La llegada de un bebé produce una auténtica conmoción. El malestar físico, unido a la nueva responsabilidad como madre y a la confusión de sentimientos entre el bebé deseado y su presencia real para toda la vida, pueden hacer que te sientas sola con tu recién nacido. En el caso de madres primerizas, es muy común que no sepan o les cueste atender adecadamente al bebé (a pesara e tener la información necesaria y de contar con los consejos del pediatra). Sin embargo, no resulta suficiente para tu salud emocional y física.

La reciente mamá debe contar con un círculo social que, en primer lugar, la acompañe en esta nueva etapa y, en segundo lugar, sepa entenderla. Sin embargo, hoy en día esto es cada vez más difícil debido a las relaciones sociales, en las que el contacto físico es más reducido. Cuando se es madre, nunca una llega a estar realmente sola con los propios pensamientos. Una mamá siempre tiene que pensar 2 veces, una por si misma y, otra vez por sus hijos.

El deseo por ser buena madre, la angustia por no saber si lo estás haciendo bien, la sensación de fatiga o agotamiento… son sentimientos y estados que una madre primeriza vive junto a su recién nacido. Por todo esto, la vulnerabilidad posparto se origina por varias razones:

  • Estado de ánimo bajo.
  • Inseguridad sobre si  se está atendiendo al bebé.
  • Es la primera vez que se realizan determinadas tareas como: cambiar un pañal, amamantar o dar la mamadera, bañar al recién nacido.
  • El cuerpo se transforma y no vuelve a ser el mismo que era antes del embarazo.

La soledad postparto puede inducirse por diversos factores de riesgo. Algunos de los factores psicosociales que se pueden incluir son los antecedentes familiares de depresión, acontecimientos vitales estresantes, ansiedad prenatal o una mala relación de pareja. Por otra parte, existen otros factores relacionados con las complicaciones en el embarazo y en el parto, cesárea de urgencia, hospitalización del recién nacido, entre otros. Si no se logra conducir eficazmente la soledad en el posparto, ésta  puede desembocar en la llamada “Tristeza materna post-parto” (“Baby Blues”, en inglés), la cual se caracteriza por insomnio, irritabilidad, fatiga y llanto fácil, afectando a un 85 % de las madres. Tiene su inicio desde el segundo al quinto día tras el parto, alcanzando un punto máximo a los siete días y remitiendo normalmente al cabo de dos semanas.

La depresión posparto, por su parte, se entiende como un trastorno que se presenta durante el primer año tras dar a luz. Sus síntomas más comunes son sentimientos de culpabilidad excesiva, pérdida o aumento de peso, dificultad de concentración o la hipersomnia. En primer lugar, debemos contar con la ayuda de tnuestro pediatra y seguir sus consejos. Intentar contar con toda la información profesional posible de los demás especialistas en salud y maternidad.

Además, es prioritario considerar otro de los factores más eficaces para confrontar la soledad tras el parto: el apoyo social. Actualmente, cada vez es más común vivir el embarazo y el posparto lejos del entorno familiar y social más íntimo. Las reuniones familiares y la vida en común son menos frecuentes en una sociedad cada vez más individualista. Por esto, resulta habitual hoy en día encontrar a madres que viven la mayor parte de su posparto en soledad.

El apoyo social se refiere a un proceso interactivo mediante el cual una persona obtiene ayuda emocional, instrumental o económica de las redes sociales. Es decir, el apoyo social que recibe una madre existe en la medida en que ella lo percibe, en términos de seguridad, ayuda y afecto. Además, un bajo nivel de apoyo social influye en el estado de salud, pudiendo ocasionar la aparición de la depresión. En definitiva, la mujer no sólo debe recuperarse del parto y ocuparse del cuidado del bebé. Resulta necesario que esta reciba un apoyo social, que acompañe y ayude emocionalmente a la madre en esta nueva etapa maravillosa de la vida.