12 julio, 2020

¿Por qué suele haber salivación excesiva en el embarazo?

Uno de los síntomas más frecuentes del embarazo es la salivación excesiva, llamada ptialismo o sialorrea. Esta molestia suele aparecer en los comienzos del embarazo y disminuir hacia el segundo trimestre, aunque a veces puede continuar durante toda la gestación.

La futura mamá que la sufre siente que su boca se llena de saliva todo el tiempo y a veces incluso puede necesitar escupirla, porque tragarla le produce malestar o náuseas. Así como otras molestias típicas de esta etapa, la salivación excesiva está relacionada con los cambios hormonales y a veces puede venir de la mano de náuseas matinales, vómitos y acidez, siendo factores que la potencian.

Por lo general, la sialorrea desaparece luego del primer trimestre de embarazo, pero hasta ese momento se pueden incorporar ciertos hábitos para disminuir las molestias que provoca, o al menos para sobrellevarlas:

  • Cuando comienza este síntoma, cepillarse los dientes con pasta dentífrica mentolada y utilizar enjuague bucal.
  • Tener en cuenta las distintas maneras de evitar acidez y náuseas.
  • Mascar un chicle o pastilla de menta sin azúcar, porque ayuda a tragar la saliva haciendo más leve la molestia. Evitar los caramelos ácidos o dulces porque pueden colaborar con mayor salivación.
  • A algunas mamás, comer hielo o algo muy frío las ayuda a aliviarlo.
  • Llevar siempre a mano un pañuelo o botellita vacía en caso de que sea necesario escupir para evitar las náuseas o molestias que resultan de tragar este exceso de saliva.
  • El cigarrillo también puede potenciar esta molestia, por eso, esta es una razón más para dejar de fumar.
  • Realizar una visita al dentista ya que las caries u otras afecciones orales pueden colaborar con este malestar.

¿Cuándo debo preocuparme?

Puede suceder que este síntoma sea el comienzo de una complicación del embarazo llamada hiperemesis gravídica, en la que, además de la salivación aparecen vómitos excesivos (entre cinco a diez veces por día), incluso con el estómago vacío.

Esta afección puede producir la deshidratación de la mamá y requerir de una internación para evitar complicaciones. Por eso, es importante consultar al médico ante síntomas semejantes.