Home » Educación » Los niños y la educación musical

Sabemos que la música es una forma de expresar emociones y de adquirir nuevos conocimientos. A pesar de ello, muchos de los papás tienen dudas sobre cuándo sería el momento o la edad conveniente para que sus hijos se inicien en la música. Si se lo enseñamos como un juego, a partir de los 3 años pueden iniciarse en el ritmo, los instrumentos, los sonidos o la voz. No debemos imaginar a los chicos practicando solfeo o ensayando una y otra vez piezas para violín. El ambiente de las clases de música para niños de esta edad es muy diferente y es a través del juego que empiezan a tomar contacto con un nuevo mundo: la música.

El objetivo es acercar a los niños al lenguaje de los sonidos con el fin de que lo utilicen para expresarse. Pero no a partir de prácticas complejas, sino de situaciones que sean alcanzables para ellos. Se trata de hacerles comprensible este lenguaje a través de la sensibilidad y la intuición.

Tener sentido del ritmo o un oído fino no es una cuestión genética. Desde pequeñitos podemos fomentar el desarrollo de esta sensibilidad en los niños. La clave está en rodearles de un ambiente musical.

los niños y la educación musical

La etapa de los 4 a los 8 años es muy rica en el terreno de la imaginación, la fantasía y la intuición. Hay que aprovechar esta etapa para acercarle al ritmo, los instrumentos, el sonido, la voz, la notación musical… siempre a través del juego, para despertar en él la sensibilidad auditiva y musical. El objetivo de la educación musical en los niños no es crear virtuosos del piano o del violín, sino abrir el mundo de sensaciones y emociones que encierra este lenguaje; que sean capaces de entender estos mensajes y disfrutar con ellos; y que también puedan expresarse utilizándolos.

Cada enseñanza hay que impartirla en su momento justo. ¿Puede un niño de 4 años tocar una sonata para violín? No se trata de pensar qué es lo que puede hacer un niño a esta edad, sino qué es lo más conveniente para su desarrollo. Las destrezas técnicas específicas pueden desarrollarse a partir de los 7 u 8 años. A esta edad la educación debe ser lo más abierta posible. El objetivo principal es que los niños se expresen a través de la música. Es importante que la educación les facilite todas las posibilidades y que sean ellos quienes elijan con el paso del tiempo, según sus preferencias y capacidades.

Los beneficios son muchos:

Desarrolla la personalidad. Facilita la comprensión y expresión del lenguaje oral. Favorece los hábitos de sociabilidad y comunicación. Ayuda a desarrollar poderosamente la imaginación, la capacidad creativa y la fantasía. Fomenta la sensibilidad auditiva, cultiva la voz y desarrolla el sentido rítmico.

Todos los especialistas están de acuerdo en que, cuanto antes se rodee al niño de un ambiente musical, más ventajas tendrá. Incluso antes de nacer, la estimulación prenatal tiene efectos beneficiosos. En casa, los padres pueden iniciar a sus hijos en este mundo facilitándoles todo tipo de música y dejándoles ensayar con cualquier objeto que suene. Jugar con ellos a expresarse utilizando los sonidos es muy recomendable. Si se opta por la educación en un centro especializado, conviene informarse de qué métodos utilizan y comprobar que el niño se divierte. No se le debe forzar nunca a asistir a clases ni a elegir un determinado instrumento.

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